Cuba Derechos Humanos

Juan Abreu – “La de los fusilamientos en Cuba es una historia no contada”

Juan Abreu: “La de los fusilamientos en Cuba es una historia no contada”
YAIZA SANTOS, México | Junio 27, 2015

El pintor y escritor Juan Abreu (La Habana, 1952) se ha dado a la tarea
desmesurada de retratar, uno por uno, a todos los fusilados del
castrismo. La obra en proceso tiene por título 1959, pero abarca hasta
2003, año en el que Lorenzo Capello, Bárbaro Sevilla y Jorge Martínez
fueron condenados a muerte en juicio sumarísimo, acusados de “actos de
terrorismo” tras intentar desviar una lancha de pasajeros para huir a
Estados Unidos. Fueron los últimos ejecutados por el Gobierno cubano.
“Que se sepa”, acota Abreu.

El proyecto surgió, cuenta, no hace mucho, de manera casual: “Estaba
haciendo unos cuadros que tenían que ver con los fusilamientos en Cuba,
porque me llamaba mucho la atención el personaje, la persona solitaria
que van a matar. Había visto unos cuadros de Marlene Dumas de
palestinos, y por ahí me acerqué al tema. Cuando empecé a hacer la
investigación, súbitamente, comenzaron a aparecer los rostros de toda
esta gente. Me puse a mirar las caras y a leer, y de pronto me di cuenta
de que tenía que pintar esto. No sólo como una especie de aventura
pictórica, que lo es, por la cantidad de retratos y la complejidad del
género, sino porque además, me parece que tengo cierta responsabilidad
moral”.

La de los fusilamientos en Cuba, continúa, “es una historia no contada.
No sólo no contada, sino que han tratado de ocultar, y que cuando han
hablado de ella, la intención siempre ha sido desacreditar a los
protagonistas, tildados de bandoleros o asesinos. Estas acusaciones
carecen de cualquier tipo de evidencia histórica. Eran gente que se
rebeló, lo mismo que se rebeló Fidel Castro contra Batista, ellos contra
Fidel Castro”.

La pena de muerte, explica Abreu, no estaba contemplada en la
Constitución del 40 que la Revolución pretendía restaurar en su origen:
“Ellos [los castristas] la impusieron. Los juicios carecían por completo
de cualquier tipo de garantía. A veces incluso el abogado hablaba peor
sobre el condenado que el fiscal. Eran juicios a lo soviético: ya tú
sabías que eras culpable a la vez que te apresaban; sabías que te iban a
matar, o que iban a meterte treinta años en la cárcel”.

Para recabar toda la información posible, se puso en contacto con
algunas de las pocas personas que se han dedicado al tema, en Estados
Unidos, como María Werlau, de la asociación Archivo Cuba, o Luis
González Infante, un ex preso político que le envió su libro
Rostros/Faces, donde recopila nombres y fotos de los muertos fusilados,
en huelgas de hambre o en combate, durante el levantamiento de El
Escambray, esos siete años que historiadores como Rafael Rojas
consideran una guerra civil y que Fidel Castro llamó “lucha contra
bandidos”.

Otros documentos los ha encontrado fácilmente en Internet, como vídeos
de la época y fotografías de la prensa libre que aún existía en Cuba al
triunfo de la revolución. Así, las ejecuciones de Enrique Despaigne,
doblado en dos por los disparos al borde de una zanja, o la de Cornelio
Rojas, cuyo sombrero sale volando junto con sus sesos ante el paredón.
Confiesa Abreu que lo que más le impactó fue “la truculencia y la
crueldad” de algunos de los casos. Como el del Antonio Chao Flores, que
a sus 16 años luchó contra Batista –la revista Bohemia lo sacó en
portada como un héroe de la Revolución– y a sus 18, contra Castro, y que
fue obligado a arrastrarse desde su celda en la fortaleza de La Cabaña
hasta el paredón, sin la pierna que había perdido en combate, porque el
guardia le quitó sus muletas. “Es de un salvajismo el mecanismo de
castigo del sistema, que uno siente furia de que todo esto haya quedado
olvidado. Si yo fuera un chileno o un argentino, esto llamaría la
atención inmediatamente”.

Abreu dice que el proyecto ha ido haciéndose gigante y que ya no puede
parar. Por ahora, lleva pintados una veintena del total de 6.000
fusilados que estima hubo en Cuba en ese casi medio siglo. A través de
un vídeo en Youtube, pide fotografías a todo aquel que tenga noticia de
alguna víctima.

De Cuba no le ha contestado nadie –”allá tener un familiar preso o que
hubieran fusilado era anatema, por la cantidad de propaganda falsa en
contra de ellos”–, pero sí de Estados Unidos. Por ejemplo, una mujer que
le mandó la foto de un vecino suyo en Cuba, al que conoció de niña, que
la saludaba con amabilidad y del que al cabo del tiempo se enteró que
metieron preso y fusilaron. Era la época en que el control de los medios
ya era total y un silencio absoluto, cuando no propaganda interesada,
cubría este tipo de casos. “La pena de muerte en Cuba siempre se ha
usado como un medio de amenaza social. Cuando a mí me preguntan ‘¿pero
por qué ha durado tanto el régimen?’, contesto: ha durado por muchos
motivos, pero entre ellos, porque es un sistema que mata. Tú sabes que
te matan. Y que no hay ninguna garantía: no hay ningún juez, ni un
abogado que te pueda defender, y si ellos estiman que hay que matarte,
te matarán. Y si tú haces cualquier cosa contra el sistema, te matarán.
La muerte es una manera muy efectiva de disuadir”.

Forjado por la generación de sus amigos Reinaldo Arenas y René Ariza,
Abreu refiere que esa “especie de furia extraña” que siente respecto a
Cuba no le ha abandonado desde que dejó la Isla con el éxodo del Mariel,
y que al cabo de tantos años, ha decidido dejar de rebelarse contra
ella. “Hacia Reinaldo, por ejemplo, me parecería una traición tremenda.
En nuestra última conversación, dos o tres días antes de matarse,
estuvimos hablando de eso precisamente, y me dijo: ‘Hasta el último
minuto. Nuestra guerra con esa gente es hasta el último aliento de
vida’. A mí me sorprendió un poco por qué me decía aquello, pero claro,
era que ya tenía sus planes. Será que me gustan las causas perdidas,
pero yo seguiré enfurecido”.

A modo de venganza poética, aspira a que su proyecto 1959
–”completamente demente”, lo califica– acabe un día en un museo. “Porque
de aquí a cien años, cuando nadie se acuerde de quién fue Fidel Castro,
ahí estarán los cuadros y la gente dirá ‘¿y estos quiénes son, tan
bonitos?’ Y eso, la verdad, es muy reconfortante”.

Source: Juan Abreu: “La de los fusilamientos en Cuba es una historia no
contada” –
http://www.14ymedio.com/entrevista/fusilamientos-Cuba-historia-contada_0_1804619528.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Calendario
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for new servers. Thank you.
Buscar en sitios: