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El bloqueo cubano y el embargo americano

ANÁLISIS: El bloqueo cubano y el embargo americano
Cuando la economía mejora comienzan procesos de re-centralización, como
ocurrió ya en Cuba a principios de siglo con la confiscación de empresas
y retiro de licencias a negocios. Aunque a partir de ahora, los nuevos
inversionistas contarán con reglas más claras sobre los derechos a la
propiedad personal que se construya sobre la tierra del estado, lo que
les permitiría recibir remuneración por sus pérdidas
CONTROVERSIAL | 16 de Junio de 2015
ALEIDA YANES
Especial

Contaba la reina Sofía de España que en 1992 le había preguntado a Fidel
Castro “¿por qué no abres un poquito, un poquito, sólo un poquito…?”,
a lo que este rápidamente le había respondido “¡Nooo, mi reina! No
puedo. Si abro un poquito enseguida querrán un muchito. Eso ya lo hará
mi sucesor”. Catorce años después de esta conversación, el deterioro de
la salud de Castro#1 llevaría a Castro#2 al poder, y nueve años desde la
sucesión todavía intentamos comprender en que consiste el “muchito” de
acuerdo a un hipotético plan gradual del gobierno, tomando en cuenta que
sus líderes piensan que aquellos actores—cuya identidad implícita
Castro#1 confesaba a la reina que “querrán” más—pudieran hacer del
“muchito” un ‘mucho’.

Este fin de semana se encuentran en la Habana los senadores republicanos
Susan Collins, Jeff Flake y Pat Roberts para debatir con el gobierno
cubano las posibles áreas de inversión y colaboración que se abrirán con
el levantamiento del embargo. De esta forma, mientras que en Estados
Unidos el apoyo al embargo americano comienza a desmoronarse, el bloqueo
interno cubano es dejado a un segundo plano, como si su existencia se
redujera a variaciones en la correlación económica y política con los
Estados Unidos.

Pero, si el bloqueo cubano es sólo la contraposición política del
embargo, es difícil explicar cómo el acercamiento diplomático con los
Estados Unidos, no ha ayudado a que, por ejemplo, las reformas a la
vivienda produzcan un repunte mínimo en la construcción. Y por el
contrario, ocurra la demolición de 130 casas en la zona costera de la
provincia de Villa Clara, algunas de ellas “por uso de materiales de
construcción improcedentes” como ha sido anunciado por el gobierno en el
mes de junio. Más difícil resulta entender cómo, coincidiendo con la
llegada de los senadores a Cuba, Granma publique sobre la apertura de 10
nuevas salas de navegación cuando, según reportes de Google, las
búsquedas y el acceso a noticias y a imágenes desde este buscador han
disminuido progresivamente en la Isla. El uso llega en la actualidad a
menos de la mitad que en el período 2009-2010.

Además, como nota comparativa, es importante observar como en menor
período de tiempo, el Doi Moi en Vietnam y el VI plan quinquenal en
China aprobaron una extensión de contratos usufructuarios mucho mayor a
los 10 años de Cuba, y una profunda descolectivización de las comunas y
cooperativas estatales. Mientras que en Cuba los decretos-ley 300 y 311
sancionan la co-existencia (y no disolución) de contrastantes modelos
agrícolas dando primacía a los intereses de las cooperativas estatales
sin extender el tiempo de contrato en el período post-lineamientos
(2011) desde el Decreto-Ley 259 de 2008.

Sin embargo, la persistencia del control gubernamental, no niega una
conveniente ‘elasticidad’ del bloqueo interno, que fluctúa en relación
al estado de la economía en Cuba. En tiempos de crisis mengua,
intentando evitar una caída en picada que propicie una revolución
social, y se refuerza cuando la crisis pasa, para beneficiar al menor
número de grupos en el gobierno, de los que depende la sobrevivencia de
sus líderes. La percepción del pueblo del extremo compromiso de estos
grupos inhibe la protesta social y hace que en las dictaduras
personalistas sólo muy rápidas y agudas crisis económicas tendrían la
posibilidad de desembocar en revoluciones.

De esta forma, cuando la economía mejora comienzan procesos de
re-centralización, como ocurrió ya en Cuba a principios de siglo con la
confiscación de empresas y retiro de licencias a negocios. Aunque a
partir de ahora, los nuevos inversionistas contarán con reglas más
claras sobre los derechos a la propiedad personal que se construya sobre
la tierra del estado, lo que les permitiría recibir remuneración por sus
pérdidas.

Entonces, si en ausencia de crisis inmediatas, el gobierno lograra
evitar una explosión social, sólo un proceso de transición política
pudiera resultar en la erosión significativa del bloqueo interno. Es
decir, si en vez del cambio de un liderazgo carismático por otro,
finalmente se estableciera un modelo de dictadura puramente militar o
colectiva del partido único, se facilitaría el surgimiento de divisiones
internas, que pudieran a su vez mandar señales de desunión al pueblo.
Dependiente del turismo y las remesas, Cuba no se puede dar el lujo de
que un Hu Yaobang lleve a un Tiananmen como pasó en la China
‘post-lineamiento’.

En cambio, sin alteración del modelo político, cuando la peor parte de
la crisis económica pase con la ayuda externa, y el análisis de
costo-beneficio vuelva a favorecer la vía del mar antes que a la
protesta pacífica, se asegurará el gobierno cubano de repartir
beneficios entre la élite comprometida, y dejar al pueblo como siempre
‘resolviendo’. Porque como bien se sabe en Cuba, con un poquito pa’
lante y otro poquito pa’ tras se evita el ‘muchito’.

Source: ANÁLISIS: El bloqueo cubano y el embargo americano :: Diario las
Americas :: Cuba –
http://www.diariolasamericas.com/4847_cuba/3165423_analisis-el-bloqueo-cubano-y-el-embargo-americano.html

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