Cuba Derechos Humanos

Cuentapropismo en Cuba 06-2015

Cuentapropismo en Cuba
[21-06-2015 21:40:22]
Steve Maikel Pardo Valdes

(www.miscelaneasdecuba.net).- Aunque la lógica económica aconseja el implementar leyes y reforzar una actitud ciudadana que conlleve a logros positivos, haciendo un recuento a través de nuestra historia reciente, al parecer esto constituye en las mentalidades de corte totalitario una barrera cognitiva, un tabú, ya que una apertura hacia el mercado comprende cierta delegación de poderes, toda una serie de descentralización de decisiones y, lo más temido, el surgimiento de actores económicos críticos e independientes del Estado, y por concepto para nada comprometidos con su ideología de masas, toda una herejía inaceptable e inconcebible en la madeja mental del burócrata comunista, tan abstraído en su empeño de mantener al régimen y perpetuarle en el poder.
Por lo tanto, y como desgraciadamente la lógica política predominó por sobre la lógica económica, acá le revelamos en detalle una ínfima muestra, un discreto roce al porqué de nuestras calamidades de hoy. Así hacemos suyo el conocimiento de los variados obstáculos que debe sortear el cubano de a pie de la Isla cuando se decide a seguir la marea humana que ha fomentado el Gobierno de Castro, supuestamente en pos del mejoramiento de la economía familiar mediante el cuentapropismo, muchas veces incluso despojados de las más elementales condiciones de higiene y seguridad del trabajo, entre otros tantos indicadores que debían hacer de esta actividad, un rublo rentable y constituir un sector ocupacional a tener en cuenta.

Debido a las pésimas condiciones de las edificaciones y locales que les son asignadas por las instituciones gubernamentales creadas a este efecto, en carácter de arrendamiento, se ve comprometido el desarrollo de la actividad comercial y prestación de servicios a la población. Como ejemplo palpable podemos observar el local, edificación semiderruida, que se halla enclavado en la calle Ejido entre Sol y Compostela, La Habana Vieja, aunque el lastimoso panorama es similar para cualquier sitio que decidiéramos visitar al azar, en el confluyen disimiles servicios que cubren una amplia gama que va desde expendo de alimentos en una cafetería, venta de misceláneas y artículos industriales, hasta una ponchera y un parqueo para vehículos ligeros y bici-taxis.

Se adjuntan algunas fotografías con el objetivo de ilustrar y llevarles a un mayor grado de entendimiento y sensibilización con la problemática inherente a cuentapropistas y usuarios en su realidad cotidiana. Se trata además de un hecho que repercute con consecuencias negativas dadas las malas condiciones constructivas no solo de locales asignados, sino de las edificaciones colindantes, por lo proclive de un accidente causado por el desprendimiento del repello o de secciones de los muros, arquitrabes y losas tan deteriorados, todo lo cual atenta contra la calidad de los servicios que se ofrecen a la población así como en su imagen estética, haciendo inútil prácticamente la gestión de márquetin comercial a realizar.

Somos conscientes de que el gobierno cubano mantiene su adhesión a los ya caducos y para nada funcionales principios socialistas a la hora de organizar su economía, lo que ha llevado a que la misma sea manejada mediante opciones distintas a las dictadas por el mercado, es decir mediante la planificación centralizada por la cúpula gubernamental, también conocida como economía de mandato, aun a costa de una recesión en la evolución económico-social de la nación.

Este modelo económico de plan central fue introducido en Cuba en 1961 e increíblemente, aun se halla vigente, aunque ha sufrido cambios en sus elementos clave originales. Es por ello posible observar la implementación de ciclos recurrentes de diverso grado y extensión, que de forma alternativa han alejado o acercado nuestra economía al mercado, como acotara el catedrático y economista Carmelo Mesa Lago, quien denomina como idealistas los ciclos anti-mercado y de pragmáticos los encaminados a reconciliarse con el mismo, mayormente en pos de salvar alguna crisis interna.

Como consecuencia de ello durante los ciclos idealistas la cúpula dirigente fijo metas absurdas y ambiciosas en exceso, como el pretender el colocarse en tan solo 4 años a la cabeza de América Latina en producción industrial por habitante, fabricar 10 millones de toneladas de azúcar en una sola zafra, alcanzar la autosuficiencia alimentaria en un quinquenio, y lo que más coadyuvo a desarticular la sociedad cubana dando al traste con la familia, sus tradiciones y principios morales, la forja del tan enaltecido Hombre Nuevo, solidario y altruista, programable, sumiso e indolente.

Naturalmente todos estos planes fracasaron olímpicamente, ya que el modelo soviético de planificación centralizada era inadecuado para Cuba, debido a su economía pequeña de tipo insular, por otro lado la colectivización se introdujo de manera apresurada, desordenada y extendida, el plan industrial requería de insumos importados que nunca llegaban a tiempo, provocando así severos efectos adversos a nivel socio-económico, afectando igualmente la implementación de los ciclos pragmáticos alterando su dinámica al recortar los márgenes de tiempo necesarios en la maduración de toda política, además de que sus reformas de mercado fuesen introducidas de manera tímida y sumamente cautelosa, provocando así mismo nuevos estancamientos en los indicadores.

Diversos son los factores, de carácter externo o interno, positivos o negativos que contribuyeron en el lanzamiento, mantenimiento o conclusión de cada ciclo. Siendo en su tiempo los actores más importantes y de roles antagónicos, los Estados Unidos de América y  por otro lado la antigua Unión Soviética que de 1961 a 1990 contribuyo con su ayuda económica y subsidios de precios a una dependencia cada vez más enfermiza de su modelo e ideología, hasta que esta comenzó a disminuir en 1985 con las reformas Mikhail Gorbachov que terminaron con su desintegración, no quedándole otro camino al gobierno de Castro que un cambio de política hacia el mercado.

Aunque después del derrumbe de la URSS y el campo socialista, la iniciativa privada y el papel del mercado aumentaron ligeramente, jamás al nivel de lo sucedido en Europa del Este.

Así mismo el gobierno de Raúl Castro introdujo algunos cambios en el sector económico cubano, que se han orientado hacia las vertientes fundamentales de la sustitución de importaciones, la reforma en el campo y cierta liberación del sector privado con la ampliación del cuentapropismo.

Además desde su investidura habló de eliminar las prohibiciones innecesarias, lo que se ha visto en la práctica con el fin de la veda de los hoteles y artículos de lujo a los nacionales.  No obstante en el 2009, en un discurso ante el parlamento, afirmó, que “el proceso de actualización del sistema económico cubano, debe realizarse sin apresuramientos”. Lo que desconocemos realmente es cuál sería la solución tentativa y viable a la situación que ya va perpetuándose en el tiempo, los propios funcionarios e inspectores, que por cierto acuden en oleadas por el área, no se muestran si quiera receptivos a la problemática planteada, por lo que nadie nos proporciona una respuesta razonable ni una solución tentativa y sustentable según el contexto regional y la lógica económica actual.

Source: Cuentapropismo en Cuba – Misceláneas de Cuba – http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/558713263a682e11081ad0ba#.VYfkUvmqqko

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