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“¡Ay, Pablito……!”

“¡Ay, Pablito……!”

Un amigo me comentaba que este post llegaba un poco a destiempo y yo le
reclamaba; “…si Pablito se ha demorado en decir, aun lejos de nuestro
sol, algunas sentencias democráticas, que yo lo critique tarde no
importa mucho. Amé y odié bajo el arrullo de sus canciones por eso me
tomó demasiado tiempo hacer mis cuestionamientos…”

miércoles, junio 17, 2015 | Mario C Morales | 6 Comentarios

MIAMI, Florida -En días recientes vi un video en el cual tus respuestas
al periodista chileno Santiago Pavlovic (siempre a alguien de otra
latitud, nunca del patio) vuelven a ser noticia por el contenido crítico
al gobierno de los Castro. La notable destrucción de La Habana, la
calamitosa vida que llevan los cubanos, la no confianza en el pueblo por
parte del gobierno, la entrega y/o dependencia, siempre, a una fuerza
externa para volver a caer en manos de los Americanos, el Nuevo Plan
Marshall (como tu aseguras) que se avecina…etc. Todas tus quejas, una a
una, sonaban a amargos reproches a un régimen con el que, sin embargo,
has mantenido, durante muchos años, compromisos estrechos muy visibles y
declarados.

Tu lirica ha adornado y embellecido trágicamente una larga jornada… Mi
generación se formó amando y tarareando tus canciones. Yolanda no creo
que ceda espacio ante la célebre Guantanamera, por ejemplo. Es un sello
distintivo de una época y de varias generaciones abigarradas entre sí
que han marchado escoltadas por la construcción de un ambiente épico,
pero irreal y engañoso, donde tus hermosas interpretaciones fueron
cómplices inconscientes pienso. Nostalgia a borbotones sentimos los que
hemos llegado a la edad madura y no hemos tocado los sueños que tú
entonabas y me atrevo a sostener la tesis de que también fuiste uno de
los tantos estafados. Quien si no, un poseído de la fe revolucionaria y
del don de trocar la vida en poesía como tú no era capaz de tal inspiración.

Pero me asaltan muchas dudas. Gramsci, un comunista italiano, un
auténtico intelectual de la izquierda marxista, no de esa izquierda de
pacotilla que adula a caudillos populistas y pulula en nuestros días,
escribía que un intelectual orgánico era el escritor, artista, filósofo,
que se intercomunicaba con su base social que luchaba por la hegemonía
política, es decir la masa emergente, preterida, que aspira a ejercer el
gobierno.

Desde esta perspectiva marxista, lo ocurrido en Cuba dista mucho de la
teoría gramsciana. Con los años de poder autocrático los intelectuales
formaron una élite (UNEAC) alejada totalmente del cubano común y se
tornaron en cortesanos pusilánimes y complacientes de esa dictadura y
ésta los utilizó para continuar intoxicando con su propaganda al pueblo.

Una de las expresiones más clara del alejamiento de los productores de
cultura pensada del sentir de los cubanos fue la famosa carta de abril
del 2003, firmada por 27 intelectuales, a la cual le colocaron un
envolvente título: “Mensaje desde La Habana para amigos que están
lejos”. En ella se les pedía a los viejos de la izquierda aristocrática
del universo comprensión para las medidas represivas de la llamada
“Primavera Negra” y del fusilamiento de los tres jóvenes participantes
en el frustrado secuestro de una lancha de pasajeros. No aparece la
firma tuya Pablito, pero si la del otro trovador emblemático, Silvio,
involucrado con los Castro hasta el tuétano, el mismo que más de 10 años
después, al concluir una gira por los barrios más olvidados de La
Habana, declarara “la gente está jodida, muy jodida, mucho más jodida de
lo que pensaba”

Ay, Pablito, que nos queda pues, repasando tu extensa obra recuerdo
ahora un tema muy cautivador y ampliamente utilizado por la diabólica
propaganda del régimen, “Cuando te encontré”, 1989. En especial, la
última estrofa:

“Y se encontrarán los del machete aguerrido
con el último héroe que hasta hoy se ha perdido,
todos gritarán será mejor hundirnos en el mar
que antes traicionar la gloria que se ha vivido”.

Bueno, por ese mismo año, se quebraba el socialismo real a nivel
mundial, caía el muro de Berlín y el pueblo cubano no podía disfrutar de
las imágenes que mostraban el júbilo de los berlineses debido a la
férrea censura impuesta por el régimen de Fidel Castro que hizo suyo tu
invocación al suicidio colectivo. Tampoco se tuvieron imágenes ni
información objetiva sobre los sangrientos sucesos de la Plaza de
Tiananmen. Todo era producto de una gran conspiración de la CIA donde
estaba implicado el mismísimo Mijail Gorbachov. Ese era el libreto
oficial. El “desmerengamiento” (término utilizado por Fidel Castro para
definir la quiebra estrepitosa de una sistema con pies de barro) del
campo socialista llenaba de pánico a la nomenclatura cubana.

El barco se hundía pero tu grito a favor del estoicismo y el sacrificio
sin límites era solo para los de abajo, para la tripulación, para los
pasajeros de segunda y tercera clase. En tanto, el Comandante, temeroso
de perder el mando, acudía al terror y sacrificaba al general Ochoa y
otros oficiales de las FAR y MININT, y anunciaba un periodo especial de
grandes penurias donde la gran virtud seria la fidelidad que en los
muros de la ciudad se pintó con los grados del Comandante en medio de
esa humillante palabra, símbolo del poder absoluto y autocrático.

Nos quedamos fuera de la fiesta de la libertad y tu voz no se escuchó,
no dijiste nada de lo que dices ahora, que de haberlo hecho nos hubiera
ahorrado parte de esa triste gloria inventada y estúpida que hemos
vivido. Yo te pregunto ahora, después de todas estas miserias ¿qué tipo
de revolucionario eres tú?

Source: “¡Ay, Pablito……!” | Cubanet –
http://www.cubanet.org/colaboradores/ay-pablito/

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