Cuba Derechos Humanos

Rosa María Paya, en exclusiva

Rosa María Paya, en exclusiva

Viernes, Mayo 31, 2013 | Por Lilianne Ruíz

LA HABANA, Cuba, mayo, www.cubanet.org.- Rosa María Payá -hija del

desaparecido líder del Movimiento Cristiano Liberación- regresó a Cuba

tras finalizar una gira con el objetivo principal de promover una

investigación internacional, para esclarecer las circunstancias que

dieron lugar a la tragedia que el 22 de julio de 2012 costó la vida a

Oswaldo Payá y Harold Cepero.

La hija de Oswaldo Payá y Ofelia Acevedo accedió a una entrevista para

Cubanet. Habiendo cautivado al público a través de los medios, insiste

en que no es su indiscutible liderazgo, ni ella misma, lo más

importante. Descubrir si hubo o no responsabilidad gubernamental en los

sucesos del 22 de julio de 2012, terminaría con un ciclo de violencia,

así como con la impunidad de la Seguridad del Estado, y la presunta

inmunidad de las autoridades a las consecuencias de la violación

sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos.

¿Cuál es la situación de la demanda ante los organismos internacionales,

para que se investigue el caso Payá?

En el informe del Examen Periódico Universal, hubo un pronunciamiento al

respecto. Nosotros presentamos la demanda ante la Relatoría de Crímenes

Extrajudiciales del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que

dirige la Alta Comisionada Navy Pillay. Unos días después, la Relatoría

nos contesta diciendo que aceptan el caso y que están en contacto con

las partes. De hecho, creo que las palabras que usaron es que están en

contacto con las familias de las víctimas, lo cual implica un juicio al

respecto de lo ocurrido. Más allá de eso, Naciones Unidas tiene sus

mecanismos de acción, directamente con el gobierno del país, de mandar a

pedir información o de enviar medidas de urgencia, que no todos son

públicos. Lo que sí sabemos es que ellos están trabajando en el caso.

Yo le hice la pregunta directamente a la señora Navy, porque después de

la intervención ante el Consejo de Derechos Humanos –esa intervención

que duró dos minutos, que me interrumpieron como 7 países "estandartes

de los derechos humanos", entre ellos Cuba, Rusia, Bielorrusia-, después

de eso había un pleno con la Alta Comisionada, y yo le pude hacer la

pregunta de si conocía el caso (es decir, la petición de una

investigación internacional) directamente a ella, y ella me da las

condolencias, me dice que saben del caso y me pone en contacto con la

Relatoría de Crímenes Extrajudiciales; y allí es cuando nosotros

presentamos la demanda, y unos días después ellos nos responden diciendo

que tienen el caso. Es un proceso. Yo no estoy diciendo que ellos estén

haciendo una investigación internacional, solamente estoy diciendo lo

que ellos dicen: que están trabajando en el caso con los mecanismos que

tiene Naciones Unidas que no todos son públicos.

¿Cómo fue tu intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU?

Dentro del Consejo de Derechos Humanos, hay unas semanas en que las ONGs

pueden hablar. Hubo una ONG que se llama U.N. Watch, que me dio su

tiempo a mí. Son dos minutos en el Consejo de Derechos Humanos, y en el

momento de mi intervención, yo no llevaba medio minuto hablando y "Cuba"

comienza a hacer ruido y a pedir la palabra. El presidente, por

supuesto, me paró a mí, y le da la palabra al representante de la misión

cubana en Naciones Unidas. Si lo buscas están las palabras exactas, pero

el tono era el mismo de las amenazas de siempre: "¿Cómo es que esta

mercenaria osa venir aquí al Consejo de Derechos Humanos de Naciones

Unidas?" Y pidiendo que no me dejasen hablar, que no me dejasen ni

terminar los dos minutos.

Creo que después se levanta Estados Unidos y dice algo así como: "Bueno,

de todas formas, todos tenemos derecho a hablar. Vamos a escuchar lo que

tiene que decir." Se sienta Estados Unidos y comienzan a pararse de

manera consecutiva: China, Rusia, Bielorrusia, Pakistán, Nicaragua, no

recuerdo cual otro de estos países que dicen ser "estandartes de los

Derechos Humanos", se paró para apoyar a "Cuba", para decir: "solamente

apoyo la moción de Cuba". Pero bueno, después de que se sentó el último,

el presidente me volvió a dar la palabra y pude terminar.

En ese Consejo se escuchan todo tipo de cosas, todos los días que dura

el Consejo -desde los esclavos de Mauritania, hasta las torturas en

Irán-, y la mayoría de los países no reaccionan contra los activistas de

Derechos Humanos que están hablando allí. Esa reacción, evidentemente

planificada -porque tuvieron que haber hablado con China, con Pakistán,

con Rusia, con Bielorrusia, con Nicaragua, para que se levantaran en ese

momento y apoyaran a "Cuba"-, indica también su prepotencia, su

incapacidad para lidiar con la verdad. Lo que estábamos pidiendo allí

era una investigación, estábamos pidiendo un plebiscito. No estábamos

acusando a nadie, todo lo contrario, estábamos proponiendo un diálogo.

¿Quieres contarnos sobre tu entrevista con Ángel Carromero?

Mira, yo hablé con él llegando del aeropuerto. Llegué del aeropuerto

-estaba muy cansada-, me acosté a dormir, y él estaba en mi casa. En

casa de mi primo. Él fue muy cercano, muy coherente, muy racional; me lo

explicó todo. Me quería explicar todo paso por paso, lo que había

pasado. Estaba bravo (enfadado), de cómo lo habían tratado en Cuba, de

cómo lo habían tratado en España, de las cosas que le seguían haciendo,

de la actitud de la prensa. Digo bravo porque estaba frustrado de que lo

que había salido no era la verdad, y en cuanto a su situación: está

siendo tratado como un culpable siendo inocente.

Pero estaba siendo muy racional y muy coherente, y además muy sereno en

cuanto a explicar los hechos de manera coordinada y de manera precisa.

Incluso había momentos en que me decía: "no recuerdo, eso que me estás

preguntando yo no lo recuerdo con exactitud. A veces tengo lapsus, ellos

me drogaron". Es decir: él no me inventó nada, y fue muy preciso incluso

cuando yo pretendí en algún momento teorizar, me dijo: "eso no lo sé". Y

por eso cada cosa que hemos dicho ha sido exactamente aquello de lo que

tenemos conocimiento. No hemos hecho en ningún momento versiones de lo

que ocurrió. Hemos dado hechos que hemos podido confirmar.

Él se mostró muy dispuesto a apoyarnos en todo, y convencido de lo que

él decía era la verdad, y que la verdad la diría allí donde la tuviese

que decir. Habló con la prensa en el momento que él decidió, y de la

manera en que él lo decidió. Algún sector de la prensa en España en

algún momento se mostró hostil con él, quizás por eso decidió comenzar

por otro medio; pero yo creo que también fue una suma de circunstancias:

en el momento en que él había decidido hablar, quien le preguntó fue el

Washington Post. Él lo hizo de la manera que él quiso. Me dijo que lo

iba a hacer y yo le pedí que lo hiciera, además. Pero lo que es quizá

más importante es que él está dispuesto, lo expresó, a tomar parte en

cualquier proceso legal, como testigo, exponiendo los hechos que fueron

su experiencia.

¿Cómo interpretas el comportamiento del gobierno español?

Nosotros intentamos ver a todos en España, explicarles a todos lo que

había ocurrido, porque estábamos pidiendo apoyo para una investigación,

una causa que entendemos es muy justa y que además tiene mucho que ver

con España porque dos de los implicados son ciudadanos españoles. Uno de

ellos es mi padre y el otro es Ángel Carromero.

La actitud del gobierno como tal, a mí no me ha resultado suficiente;

por el hecho de que Ángel Carromero es inocente, y el gobierno lo sabe

porque los mismos mensajes de texto de los que yo tengo conocimiento

están en manos del gobierno español, y él sigue siendo tratado como un

culpable en un país libre donde hay conocimiento de su inocencia. Eso es

un hecho contra el cual nosotros nos rebelamos y con lo que no estamos

de acuerdo y así lo hemos dicho explícitamente. Así se lo dije al señor

ministro García-Margallo, que me dio como respuesta que él no va a

interferir en nuestros esfuerzos por realizar esta investigación

internacional.

¿Has recibido muestras de adhesión de otros políticos y parlamentarios

europeos?

Me entrevisté con muchísimos políticos en España, de diversos colores.

El PSOE no se quiso entrevistar con nosotros y además envió una carta

ofensiva, diciendo que yo estaba utilizando un accidente con fines

políticos. Lo cual fue bastante deplorable, pero en todo caso la

decisión de no reunirse con nosotros fue de ellos.

Pero con la excepción de los representantes del PSOE, yo me he reunido

con líderes del PP, con líderes de UPyD (Unión, Progreso y Democracia),

con líderes de Convergéncia i Unió. Todos han sido solidarios y de hecho

se han comprometido con el apoyo a la investigación internacional.

Muchos ya estaban comprometidos con el apoyo a los derechos humanos en Cuba.

Apartando esa actitud de los representantes del gobierno; dentro de

España todos los políticos con los que yo me reuní , desde José María

Aznar, Esperanza Aguirre, Rosa Diez, Durán i Lleida, o el señor

Vidal-Quadras, que es un eurodiputado del PP -como todos los

eurodiputados del Grupo Popular Europeo, que son 280 de toda la Unión-,

pues su actitud fue de compromiso, y de solidaridad con la investigación

internacional, con la realización del plebiscito, con los derechos en

Cuba. Y ya no solo los eurodiputados del Grupo Popular. También conversé

con eurodiputados independientes; uno de ellos es el señor Sosa Wagner

de UPyD, que es de los que está promoviendo una declaración que exija la

investigación internacional como un pronunciamiento del Parlamento

Europeo. Hay varios mecanismos dentro del Parlamento Europeo teniendo

lugar en este momento, con ese fin de un pronunciamiento que exija la

investigación internacional con respecto a la muerte de mi papá y de

Harold. Mi padre era Premio Sájarov del Parlamento Europeo, así que lo

más lógico es que el Parlamento Europeo no calle.

Me entrevisté también con el Ministro de Relaciones Exteriores Sueco,

con el Ministro de Relaciones Exteriores Noruego-; las actitudes han

sido de solidaridad con la investigación internacional y con los

derechos dentro de Cuba.

¿Dónde podemos leer el discurso ante el Grupo Popular Europeo? ¿Quieres

comentarnos cuales fueron los puntos tratados?

Yo tuve una intervención en el pleno de este grupo parlamentario, donde

estaba la mayor parte de los eurodiputados. Lo leí de mi cuaderno, pero

lo transcribí y lo mandé para que se publicara en el blog

www.rosamaríapaya.org.

Teniendo en cuenta esta coyuntura, de que la Unión Europea está en un

proceso de negociación para llegar a algún acuerdo económico con Cuba,

nosotros simplemente decimos que la Posición Común exige el respeto a

los derechos humanos y lo pone como condición para una normalización de

las relaciones.

Nos parece que ese respeto a los derechos humanos debe ser medible, debe

ser concreto. El simple hecho de decir: "el respeto a los derechos

humanos" puede ser demasiado amplio. Por ejemplo, el gobierno cubano

suelta a los 75, y apresa a otro grupo. Pero lo vende como un proceso de

cambio o de apertura. Como mismo está vendiendo estas reformas. Como

mismo me deja salir a mí del país y dice que es porque está cambiando

cuando no es real, cuando en realidad los cubanos no pueden decidir.

Pero sí lo utiliza como una carta para enseñar también a la Unión

Europea y decirle: "Mira, hay respeto a los derechos humanos en Cuba".

La propuesta en la Unión Europea es: "Las señales del respeto a los

derechos humanos en Cuba no pueden venir del gobierno; es decir, no

pueden venir solo del gobierno; tienen que venir, en primer lugar, de

las demandas del pueblo cubano en función de sus derechos."

Hasta el día de hoy, la única demanda que es, de hecho, una demanda del

pueblo cubano dentro de la legalidad, es la realización del plebiscito

del Proyecto Varela. Si el gobierno cubano realiza un plebiscito, si le

pregunta al pueblo, si cumple su propia ley, su propia Constitución, y

responde a esta demanda popular, eso puede ser una señal de que comienza

un proceso de democratización en Cuba. Hasta que eso no pase, no pueden

decir – porque no es real-, que hay un cambio democrático en Cuba que

justifique esa normalización.

Nosotros no estamos en contra de los negocios entre la Unión Europea y

Cuba. Estamos en contra de que esos negocios se hagan sobre los derechos

de los cubanos; o sea: que sean realmente con Cuba, con todo el pueblo

cubano y no solamente con el gobierno. Y esa es la propuesta: Apoyen las

demandas que vienen del pueblo de manera efectiva. Ese "respeto a los

derechos humanos" que ustedes decidieron colocar cuando escribieron la

Posición Común solo puede ser medible si responde a las demandas que han

nacido del mismo pueblo. Hasta ahora esas demandas se concretan en la

realización del plebiscito del Proyecto Varela. La oposición tiene más

estrategias, están las demandas de El Camino del Pueblo; pero, como

primer paso, nosotros ni siquiera le decimos que apoyen a la oposición,

les decimos que apoyen las demandas que vienen del pueblo.

¿Tu aparición en la vida pública se va a limitar a promover la

investigación internacional sobre el caso?

Yo creo que quedó bastante explícito en estos dos meses pasados:

nosotros como familia y como Movimiento tenemos el objetivo de que se

realice esa investigación internacional. Porque merecemos saber la

verdad, porque el pueblo de Cuba merece saber la verdad. Es justo con

todos los cubanos. Pero también porque como Movimiento político estamos

buscando una transición que pase por la reconciliación nacional y ésta

necesita el reconocimiento de toda la verdad. Si no, no hay

reconciliación y no hay transición real; al menos no la que estamos

buscando.

Pero además, nuestro empeño por una investigación internacional… era lo

que estábamos hablando antes: nosotros queremos saber lo que pasó, pero

también queremos evitar que vuelva a pasar. Y de alguna manera hay que

romper esa sensación de impunidad que tiene la Seguridad del Estado del

gobierno cubano ahora mismo. Y nos parece que una investigación

internacional, con consecuencias jurídicas para el gobierno cubano, es

una manera de romper esa impunidad. Y no nos hemos quedado ahí. Hemos

pedido medidas cautelares. Una de ellas ha sido para Yosvany Melchor. Es

la única que hasta ahora han respondido. Es decir, ya está decretada.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reconocido una medida

cautelar que protege a Yosvany Melchor, que es un preso del Movimiento,

un preso bastante particular porque él no forma parte del Movimiento,

quien forma parte del Movimiento es su mamá, Rosa María Rodríguez Gil.

Hace tres años, la Seguridad del Estado la fue a ver y le dijo que si no

colaboraba con ellos y si no se alejaba del Movimiento su hijo iba a

pagar las consecuencias. Dos días después, su hijo era encarcelado y

luego acusado nada menos que de tráfico de personas, con un juicio

inventado, en el que el principal testigo dijo que no conocía a Yosvany,

que lo había conocido un día antes en la cárcel cuando los pusieron juntos.

Y aun así, ese testigo, que era además uno de los implicados en el

hecho, está en su casa y Yosvany tiene 12 años de prisión de máximo

rigor. Lleva 3 años. Un muchacho que tiene ahora 30 años y que no ha

cometido ningún delito, solamente por ser hijo de Rosa María que es una

mujer con mucho coraje que le dijo a la Seguridad del Estado: "Yo no voy

a traicionar lo que soy". Y bueno, la Comisión Interamericana ya se ha

manifestado al respecto. Hay otras medidas cautelares en proceso y está

en proceso también la demanda que presentamos la semana del 20 de abril

buscando una investigación internacional sobre el caso. Nos dijeron que

el proceso era un poco largo, ahora mismo está en estudio. Todavía es

muy pronto para dar un veredicto, sabemos que va a ser un proceso largo.

¿Rosa María Payá va a asumir el liderazgo del Movimiento Cristiano

Liberación?

Yo formo parte del Movimiento oficialmente hace más de dos años, pero de

todas formas toda la familia se implica en casos como estos. Mis

hermanos y yo, aunque no fuésemos parte del Movimiento, de alguna manera

colaborábamos o estábamos influidos por la labor política de mi papá. Yo

no soy la líder del Movimiento. El Movimiento Cristiano Liberación tiene

un Consejo Coordinador. En estos momentos, por las circunstancias y

también por mis decisiones, es posible que quizá sea mi rostro el más

visible. Pero en todo caso no es mi rostro lo importante. Lo importante

es el mensaje, y el mensaje del Movimiento en este momento, y de la

mayor parte de la oposición, ha coincidido en las demandas de El Camino

del Pueblo.

Recientemente, la Alianza Democrática Oriental se unió a la plataforma

el Camino del Pueblo, que coordina el Movimiento Cristiano Liberación.

¿Esta plataforma de cambio podría conseguir unificar, y por tanto

fortalecer, la oposición interna?

Ninguna de las herramientas legales en las que trabajamos se puede

llevar a cabo solas. Estamos hablando del Proyecto Varela, del Proyecto

Heredia que ahora mismo está en proceso de recogida de firmas. Colaboran

muchas organizaciones dentro de Cuba que no son el Movimiento Cristiano

Liberación. Y de manera muy particular el reclamo de realización de un

plebiscito: el plebiscito del Proyecto Varela. Creemos que las

condiciones son propicias, en primer lugar porque es necesario. Llevamos

más de 10 años en que 25 mil cubanos están exigiendo un plebiscito, y la

Asamblea Nacional está en la obligación de responder. Está en la

obligación de realizar este plebiscito, porque la petición de ley fue

hecha por más de 10 mil ciudadanos, y esto por Constitución equivale a

una respuesta, que en el caso del Proyecto Varela se traduce en una

pregunta ciudadana, en un referéndum, en un plebiscito que ellos se

niegan a realizar hasta el momento.

Yo creo que estamos en un punto en que tenemos demandas comunes, que la

mayoría de la oposición ha firmado. Una mayoría muy diversa, porque

están todos los colores en El Camino del Pueblo. También estamos

hablando de demandas que son apoyadas popularmente.

Hace 10 años la estrategia del gobierno cubano fue encarcelar a los 75 y

cambiar la Constitución; de alguna manera funcionó confundiendo a las

personas, atemorizando, y cambiando un poco las prioridades de la

oposición, que se convirtieron en sacar a los 75 de la cárcel, y no en

realizar el plebiscito. En estos momentos creemos que ya es necesario,

ya los 75 están fuera de la cárcel pero más que nada el pueblo cubano ya

necesita estos cambios de manera concreta.

¿Crees que las reformas de Raúl Castro pueden conducir al cambio hacia

la libertad y la democracia que tantos añoramos?

La estrategia del gobierno en los últimos años ha sido vender una imagen

de apertura. Utilizando estas reformas pero utilizando también algunas

publicaciones, utilizando todo su aparato de marketing, utilizando su

cabildeo; vender la imagen de que están cambiando sin cambiar. Haciendo

reformas que no garantizan los derechos aunque tocan puntos importantes

para los cubanos como es la entrada y la salida del país.

Pero en cada caso las reformas están diseñadas de manera tal que se

convierten también en un mecanismo de control de los cubanos; porque no

son un derecho, son una concesión del gobierno. Y los cubanos, se lean

la ley o no, tienen esa percepción. Es decir, desde el que tiene una

cafetería hasta la persona que va a pedir un pasaporte sabe que lo que

está haciendo es pidiendo un permiso, no ejerciendo un derecho. Y sabe

también que cuando consiga el pasaporte, o cuando vende maní, es un

privilegiado porque puede hacerlo. Y como tiene un privilegio no quiere

perderlo.

¿Y cómo se pierden en Cuba los privilegios? Pues metiéndose en política,

exigiendo los derechos. Como es el caso de una muchacha que es miembro

del Movimiento en Holguín, se llama Madelaine Escobar. Ella tiene una

cafetería. Por dos veces le han retirado la licencia. Cada vez que ha

protestado, y ella protesta tanto que termina en la Estación de la

Policía, todas las preguntas que le hacen en son del tipo: ¿Cuántos

miembros hay en el Movimiento Cristiano Liberación? ¿Cuántas firmas

tienen del Proyecto Heredia? Ni una al respecto de por qué le quitaron

la licencia. Esto es ilustrativo de cómo cada una de las reformas se

convierte también en una medida de control del gobierno cubano. Y yo

entiendo que la comunidad internacional no lo vea de la misma manera,

porque no conoce de estos mecanismos.

Por supuesto que los empresarios forman parte de la Sociedad Civil, y

una parte importante, pero para que la empresa sea libre, primero tiene

que ser libre la persona. En Cuba no hay personas libres ni hay empresas

libres. Hay concesiones, que se le dan a algunas personas, pero además a

algunas personas que ya son privilegiadas desde antes, porque ¿quién

tiene 50 mil dólares en Cuba para poner una "Paladar"? Los casos que

conocemos son personas del gobierno. Y en cada caso, en vez de formar

Sociedad Civil libre -es decir, personas capaces de influir en un medio,

de aportar ideas, de generar cambios, de ser agentes de desarrollo-,

construye privilegiados con temor a perder su privilegio.

Es difícil entender el panorama completo, pero es una realidad que está

ocurriendo en Cuba. Estas reformas, en la ley no reconocen los derechos

de las personas, y en la práctica funcionan como mecanismos de control

del gobierno que garantizan además su poder absoluto. Y son vendidas, a

la comunidad internacional, como un proceso de apertura falso y que

además viene acompañado de un aumento de la represión evidente. En los

últimos años, las detenciones arbitrarias, las golpizas, las

intimidaciones, las amenazas, han aumentado. Han aumentado con los

miembros del Movimiento Cristiano Liberación, con los periodistas

independientes, con las Damas de Blanco, con los miembros de otras

organizaciones. Es una realidad que la represión ahora es mayor, al

tiempo que se venden estas reformas como un proceso de apertura; con la

intención de lavar la imagen del gobierno cubano, con la intención

también de hacer negocios con la Unión Europea, con los exiliados de

Estados Unidos, con América Latina.

No podemos ser absolutos, desde luego que ha beneficiado a un sector de

la sociedad, al menos ha ampliado el número de personas que accede a

esos privilegios -que no deberían ser privilegios; pues son derechos-.

En cualquier caso es una estrategia del gobierno cubano para el

exterior; no es un compromiso con el bienestar, el desarrollo, y la

democracia del pueblo cubano. Para los cubanos no hay un cambio real, no

hay derechos, no hay posibilidad de autogestión. Ante esta falta de

opciones que representa el gobierno cubano para los cubanos, ante esa

ausencia de ofertas y ese aumento de la represión, la oposición se

levanta con El Camino del Pueblo.

¿Está vivo el Proyecto Varela?

El proyecto Varela tiene más de 25 mil firmas, calzadas con carnet de

identidad, en la Asamblea Nacional; pero al tener muchos más

simpatizantes, tiene muchas más firmas. El proceso de verificación es

tan complejo que no se pueden entregar todas. Porque cada firma que

llega a la Asamblea Nacional es una firma recogida y luego verificada, y

luego reconocida, antes de ser llevada a la Asamblea. De otra manera nos

hubieran llenado de firmas falsas.

El Proyecto Varela tiene una serie de pasos. El primero era la

presentación en la Asamblea Nacional, el segundo era la presentación de

las firmas que avalaran la iniciativa; y el tercero era una respuesta

que no ha llegado. Y esa respuesta es la realización de un plebiscito.

Luego que haya plebiscito habrá otro paso, que son las Elecciones. Hubo

una fractura en cuanto a la intensidad de la demanda del plebiscito. Por

una estrategia del gobierno, que fue encarcelar a los líderes del

Proyecto Varela. Y bueno, toda una estrategia de marketing, que

evidentemente afectó el desarrollo del Proyecto. Pero lo que es un hecho

es que los derechos que los cubanos están demandando en el Proyecto

Varela, los cubanos todavía no los tienen. Lo que es un hecho es que el

gobierno está violando su Constitución porque no ha realizado un plebiscito.

Por tanto, lo que toca es la realización de un plebiscito. Y toca ahora

que el gobierno está intentando una falsa transición. Toca ahora que los

cubanos tienen un nivel de conciencia superior de lo que está

ocurriendo. Hay un despertar de la solidaridad y de la compresión dentro

del Movimiento Democrático Cubano, dentro y fuera del país, de que

estamos todos por las mismas demandas. Hay un paso previo en el que nos

encontramos que pasa por el reconocimiento de los derechos. Los cubanos,

por supuesto que quieren comer mejor, quieren entrar y salir del país;

por supuesto que quieren vivir mejor. Pero los cubanos también

entendemos que para eso necesitamos los derechos. Necesitamos la

autogestión, porque tenemos las capacidades, la imaginación, y somos lo

suficientemente trabajadores como para diseñar el país próspero y feliz

que todos queremos. Y entendemos que para eso necesitamos derechos.

Con un gobierno dictatorial que no te permite autogestionarte, pues

simplemente no puedes ser feliz en tu país. No tienes todos los medios

que necesitas para que esta búsqueda de la felicidad sea humana y no una

sobrevivencia. Por eso es el momento de realizar el plebiscito. Es el

momento también porque puede que dentro de un tiempo la falsa transición

cuaje. Estamos ante el peligro de convertirnos en Rusia, o en China, o

en cualquier otra aberración que se estén pensando: en un cambio sin

derechos, que no es un cambio. Es el momento también de que la comunidad

internacional reaccione en función de las demandas del pueblo de Cuba, y

no en función de las señales que envía el gobierno.

En Cuba no hay elecciones libres hace 60 años, por tanto, el gobierno

cubano no es legítimo. Eso no significa que no tenga autoridad. El

diálogo que nosotros estamos proponiendo, tiene en cuenta al gobierno

cubano. ¿Por qué lo tiene en cuenta? Porque el gobierno cubano es la

autoridad. Sea legitima o no; lo es. Y lo que no podemos hacer es

divorciarnos de la realidad.

El Camino del Pueblo es mucho más amplio, la transición es mucho más

amplia. El Proyecto Varela es un paso dentro de El Camino del Pueblo.

Aunque haya surgido antes: el Proyecto Varela es una herramienta legal,

concreta; que por supuesto tiene implicaciones muy grandes: políticas,

sociales, para la vida de los cubanos. Pero es un primer paso. El Camino

del Pueblo es esta plataforma que concreta todos los esfuerzos de sus

actores, que son la mayor parte de la oposición, del Movimiento

Democrático Cubano, dentro y fuera de Cuba, por una transición pacífica

y por los cambios en Cuba. De alguna manera los ordena, pero de todas

formas no está escrito en piedra.

Está ahí para concretar la unidad del Movimiento Democrático Cubano en

cuanto a sus objetivos. Y está ahí también para servir un poco de hoja

de ruta, pero una hoja de ruta que puede ser transformada, modificada,

enriquecida en función de las necesidades, también en función de las

propuestas que vayan surgiendo. Una de las estrategias que El Camino del

Pueblo propone es la promoción de transformaciones legales que

garanticen los derechos. Por eso el Proyecto Varela se puede insertar en

El Camino del Pueblo, como se pueden insertar otras iniciativas que

reclamen esos mismos derechos. El Proyecto Heredia, como el Proyecto

Varela, es una iniciativa de cambio legal. Es decir, la Constitución

Cubana da la posibilidad a los ciudadanos de hacer propuestas de ley y

presentarla a la Asamblea Nacional. ¿Qué dice la Constitución también?:

que si esta propuesta de ley es apoyada por más de 10 mil ciudadanos con

derecho al voto, cosa que en Cuba se adquiere con un carnet de

identidad; entonces, la Asamblea Nacional está en la obligación de

discutir la propuesta de ley, que en este caso es la realización de un

plebiscito. Preguntarle al pueblo: ¿Quieren, o no, estos cambios legales

que está proponiendo el Proyecto Varela?

El Proyecto Heredia está regido por la misma estrategia legal; teniendo

en cuenta la Constitución, propone un cambio en la ley. El Proyecto

Varela tiene 5 puntos: la libertad de expresión, la libertad de

asociación, la liberación de los prisioneros políticos, la posibilidad

de tener empresas privadas, y elecciones libres. Cada uno de los puntos

corresponde a pequeñas propuestas de ley, que además han sido

enriquecidas con la presentación de leyes; por ejemplo, en la Asamblea

Nacional hay una ley de Amnistía que está presentada pensando en el

punto del Proyecto Varela que habla de la liberación de los prisioneros

políticos, como se presentará una Ley de Asociaciones, como el Proyecto

Varela contiene una pequeña Ley Electoral que también puede ser

ampliada, porque la ley electoral cubana es un chiste, de mal gusto.

El Proyecto Heredia tiene una serie de capítulos que quizás vayan a

necesidades más cotidianas de los cubanos, como son: salir y entrar

libremente del país, el acceso libre a Internet, la libre movilidad, o

sea, que los cubanos no podamos ser llamados "ilegales" dentro de

nuestro mismo país, que terminen las deportaciones nacionales; como

también el reconocimiento de los derechos ciudadanos de las personas que

están en el exilio, y sus hijos, que son tan cubanos como los que viven

en Cuba. Tiene en cuenta también algunos temores de los cubanos, como es

el caso de qué va a pasar con las propiedades en Cuba en el momento de

la transición. El Proyecto Heredia propone que las propiedades que

tienen un uso social, o las casas de las personas, sean respetadas.

Porque Cuba cambie yo no te puedo quitar la casa en la que tú a lo mejor

vives hace 20 años, aunque inicialmente no haya sido tuya. Es una medida

que por supuesto implica renuncia y generosidad.

También es un hecho que un gobierno en transición no tiene dinero para

reparar el daño o indemnizar 54 años de robo del gobierno cubano. Así

que hay algunas renuncias que debemos hacer y una de ellas es esa. Hay

puntos en los que tenemos que ser muy claros y uno de ellos es que a

ninguna familia se le va a quitar su casa porque cambie Cuba. Pero hay

una cosa muy curiosa: el Proyecto Heredia como propuesta de ley se

entrega en el año 2007; a partir del año 2008 comienzan esta serie de

reformas, y estas reformas van tocando casi uno por uno los puntos del

Proyecto Heredia. O sea, que ellos cumplen parcialmente con lo que dice

el Proyecto Heredia, pero evitan entregar los derechos tal y como lo

exige el Proyecto Heredia, a los cubanos. Hacen una reforma migratoria

en la que pueden decir que sí: derogaron el permiso de salida, pero eso

no significa que los cubanos no tienen que pedir permiso para salir,

porque tienen que pedir permiso para obtener un pasaporte; que si se

cumpliese el Proyecto Heredia estos requisitos serían ilegales, porque

el está pensado para que no exista un condicionamiento al derecho que

tenemos por ser seres humanos, por ser hijos de Dios, a entrar y salir

libremente del país. Es decir: en Chile, los chilenos podían entrar y

salir del país, podían tener empresas, podían comprar automóviles; los

españoles, podían hacer lo mismo con Franco y de todas formas exigieron

sus derechos y de todas formas hicieron un plebiscito e hicieron una

transición. Porque los seres humanos necesitamos todos los derechos; y

necesitamos -además de comida-, libertad.

¿Has recibido suficiente apoyo de la Iglesia Católica en Cuba?

Yo creo que hay que diferenciar qué cosa es la Iglesia Católica: La

iglesia Católica soy yo también, y eres tú. Diferenciar qué cosa es la

Iglesia de cierto sector de la jerarquía eclesial, que nosotros

entendemos que tienen posiciones que son casi de complicidad con este

Cambio Fraude. La realidad que yo he vivido de parte de sacerdotes, de

religiosas, de laicos, que han vivido como el pueblo cubano, que han

sufrido con el pueblo cubano, y que tienen los mismos deseos de cambio

que tiene el pueblo cubano, es de solidaridad, de acompañamiento; es de

acogida, de comprensión, y eso también es la Iglesia en Cuba. Te puedo

decir que las Damas de Blanco se quedaban -cuando venían a ver a sus

esposos: las que vivían en Las Tunas, a Pinar del Río; y las que vivían

en Pinar del Río a Santiago de Cuba-, en la casa de religiosas y de

sacerdotes por toda la Isla. O sea, ha habido un acompañamiento de mi

familia por parte de la Iglesia Católica, y también de los activistas

por los derechos humanos en Cuba, eso es lo que yo he experimentado.

Es algo que para mí ha sido fundamental, y es algo que merece ser

reconocido. Como también vemos un cierto divorcio de la realidad que

puede no ser la intención, pero es lo que se puede interpretar también

de ciertas posiciones que han tomado algunas publicaciones de la

jerarquía en La Habana, que dan a entender una complicidad, o al menos

una comunión, con esta estrategia de Cambio Fraude del gobierno cubano.

¿Cómo ha sido el comportamiento de las autoridades a tu regreso a Cuba?

Enseguida te das cuenta de que hay tensión en sus caras, que saben qué

está pasando, pero su respuesta fue: "Bienvenida". Y todo fue muy rápido

en el aeropuerto. Ellos han estado, por supuesto, vigilándonos,

acosándonos de una manera menos evidente. Hace poco vinieron dos

miembros de una organización. Acordamos la cita por teléfono. Uno de

ellos se sentó en la sala a conversar conmigo, y como había venido con

la moto, el otro muchacho que venía con él se quedó afuera. Al poco rato

de estar conversando teníamos una patrulla en la puerta pidiéndole los

documentos a los dos, y pidiéndole los papeles de la moto. Algo

totalmente artificial porque las patrullas no andan por las calles

secundarias pidiendo documentos.

Pero hubo una amenaza en un blog…

En el blog Heraldo Cubano, de los muchos que tiene el gobierno cubano

para mandar sus mensajes de manera "no tan oficial". Aunque los

conocemos y sabemos cuán oficialistas son. La amenaza era tan concreta

como: "te vamos a poner en prisión". Pero siempre con el mismo estilo,

con ese estilo que recuerda lo criminal. Es decir, dentro de la ley,

dentro del derecho, tú no amenazas; tú dices las cosas concretamente. Es

como lo que pasó en Naciones Unidas: "Esta mercenaria que ha osado venir

hasta aquí"; no se habla así.

Así no deben hablar las autoridades. Aquí te dejan ver, incluso usando

la ley, un trasfondo de criminalidad, de impunidad. Por supuesto que es

una amenaza directa y es contra mi persona, y contra mi mamá. Lo que no

se atreven a hacer ahora telefónicamente, lo que han decidido ahora no

hacer directamente, lo hacen públicamente; utilizando la ley injusta que

tienen, la ley que en muchos sentidos sí es criminal porque no está

basada en los derechos sino en la represión de estos derechos.

ENLACE: http://rosamariapaya.org/

ENLACE:

http://heraldocubano.wordpress.com/2013/04/27/el-que-juega-con-candela/

http://www.cubanet.org/?p=43138

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