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Patria y escalafón sexual en Cuba

Reflexiones de la Caimana: Patria y escalafón sexual en Cuba

Publicado el Domingo, 14 Octubre 2012 15:06

Por Ramón Alejandro*

Cuando era niño, hace ya algo más de medio siglo, me devanaba los sesos

tratando de calibrar los curiosos valores de la idiosincrasia cubana, ya

que como nací en el barrio habanero de la Víbora -y para más precisión

al pie de la Loma del Mazo- no me quedaba más remedio.

No acababa de entender cuál era la relación jerárquica entre los

diversos géneros, pues me parecía que en Cuba eran cuatro.

Como en el sistema cubano nadie te explica nada y te dicen que una cosa

es así y que si no te gusta eres un comebolas, ese niño que yo era tenía

que arreglárselas él solito para tratar de encontrarle una lógica a esos

usos y costumbres tan estrafalarios como son los nuestros.

Porque a mi manera de ver, nuestra "normalidad" no tiene nada de normal

en el sentido de "natural" que esta palabra pueda tener.

En la cúspide de nuestro sistema de valores el epítome era el macho, el

varón heterosexual, lo más heterosexual que pudiera.

Rabiosamente viril.

Lesbianas y mujercitas afeminadas

Después no se entendía muy bien si venían las tortilleras o las mujeres

normales, porque las lesbianas al tener algo de machos valían más que

las mujercitas afeminadas como Dios manda.

O sea, que el segundo lugar del escalafón estaba un poco confuso.

Pero en lo que todos estaban de acuerdo era que ser maricón era lo peor

del mundo. Era el escalón más bajo al cual se podía descender, justo

antes de la yegüa, la chiva, las chernas, pargos y otras bestezuelas

deleznables del reino animal.

Más tarde me enteré que se le había añadido otra categoría casi peor que

la de los maricones: el comunista. Porque cuando un cubano se

encabronaba de verdad te espetaba vociferando: Comunista, maricón, puta,

tortillera…

Como pueden observar las mujeres se habían convertido en putas entretanto.

Las culturas son algo en constante evolución, como ahora sabemos.

Cuando la floreciente economía de la isla se nos acabó por derrumbar

gracias a los experimentos del Ché y Fifo conjugados, la puta se volvió

jinetera, que ya era algo más aceptable socialmente. Porque las

jineteras ejercían la prostitución para criar a los hijos que les hacían

los canadienses, mejicanos, gallegos e italianos, y si todavía no habían

caído preñadas, de todas formas ya mantenían a la familia que vivía en

estado crónico de desempleo disimulado desde hace rato.

Hasta ahí había llegado yo en mis esferzos por entendernos a nosotros

mismos.

De lo más elegante

Pero resulta que ahora que vivimos bajo la hegemonía anglosajona que

profesa la corrección política, ser maricón o tortillera es de lo más

elegante, y mujer lo mejor que hay.

El macho está abolido por decreto y los hombres son solamente hombres

así pelao, que si se dicen varones ya los miran con sospecha.

Como la élite gobernante en Cuba ya no sabe cómo hacer para reintegrarse

a la poderosa economía norteamericana, parece que después del reinado

indiscutido del Caballo, el poder político se ha transformado sutilmente

en el reinado de su hermano, que como dice el vulgo -que en estas

cuestiones raramente se equivoca- es notoriamente afeminado. Aunque un

poquito más contenido que Alfredito Guevara.

Raúl tiene además el galardón de ser millonario de verdad por ser

heredero de la fortuna Bacardí a través de su mujer, Vilma Espín,

fallecida en el 2007. Cosa que puede inspirar confianza a los oligarcas

norteamericanos. El tipo es de "buena familia" y ya tiene su burujón de

dinero "afuera", acumulándose desde hace rato con intereses y todo.

Para ponerle la tapa al pomo ahora sale al ruedo su hija, Mariela

Castro, mujer cabal y protectora de travestís, lesbianas y homosexuales.

Complacencia revolucionaria

Esta deriva oportunista de la ideología "revolucionaria", en aprietos

después del derrumbe del marxismo oficial, no puede dejar de complacer a

los anglosajones.

Yo me felicito de que finalmente volvamos a darnos cuenta de que

geográficamente siempre hemos hecho parte de la plataforma continental

norteamericana. Miren un mapa en el que se muesten los fondos oceánicos

y verán que la Fosa de Bartlet que delimita nuestra placa continental

cae justo al sur de la Sierra Maestra. Junto con México y el Canadá la

geografía nos convida a entrar en esta maravillosa Unión de Estados.

Walt Whitman lo profetizó en uno de sus poemas en el siglo XIX.

Sería la salida menos problemática y menos cara de la penosa situación

en que nos han puesto más de 50 años de locuras fifales.

Parece que a pesar de la sangre de los mártires, los miedos del Martí de

la famosa carta a Manuel Mercado y los mismos copiosos sudores de toda

una vida de esfuerzos del pobre Fifo, estamos encaminándonos finalmente

a ser parte de The land of the free and the home of the brave, en las

inspiradas palabras del himno americano.

Como lo soñó Narciso López.

*Reflexiones de la Caimana es una sección de crónicas y testimonios que

publica semanalmente el pintor cubano Ramón Alejandro en CaféFuerte.

http://cafefuerte.com/culturales/noticias-culturales/literatura-y-artes-plasticas/2258-reflexiones-de-la-caimana-patria-y-escalafon-sexual-en-cuba

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