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La Asamblea Nacional del Poder Popular ratifica el golpe a los cubanos de a pie

Cambios

La Asamblea Nacional del Poder Popular ratifica el golpe a los cubanos
de a pie

Asombra que en los lineamientos del VI Congreso del PCC no se analice
más cuidadosamente lo que se relaciona con la contratación de fuerza de
trabajo

Nadia García, La Habana | 18/08/2011

El pasado primero de agosto concluyó la VII Legislatura de la Asamblea
Nacional del Poder Popular, el discurso de clausura estuvo a cargo del
presidente de Cuba y también primer secretario del PCC: Raúl Castro.

De los temas que más llamaron la atención fueron la eliminación de
impuestos por arriendo de mano de obra a aquellos que contrataran a más
de 4 personas y la mención de que en estos momentos se está llevando a
cabo un estudio para la actualización de la política migratoria mediante
la reformulación y elaboración de nuevas normativas reguladoras en esta
esfera.

Por otra parte, la Asamblea se encargó —en voz del Secretario General
del Partido— de reafirmarnos la continuación de la implementación de los
lineamientos del VI Congreso del PCC:

"… Seremos pacientes y a las vez perseverantes ante las resistencias al
cambio, sean estas conscientes o inconscientes. Advierto que toda
resistencia burocrática a los acuerdos del Congreso, respaldados
masivamente por el pueblo, será inútil".[1]

Si bien algunos confían en los resultados de la puesta en práctica de
las políticas económicas dictadas por el PCC y otros sectores consideran
que no son suficientes y habría que profundizarlas, pocos reparan en las
repercusiones en el nivel de vida que las mismas puede tener para el
pueblo cubano en general y sobre todo para los que no han sido
beneficiados en los últimos 50 años.

Por ejemplo, en el lineamiento 103 se menciona que se crearán zonas
especiales de desarrollo, sin embargo no se aclara de qué manera se
potenciará la inversión foránea. Es preocupante que no se comente en qué
términos se podrá contratar o despedir a los cubanos ni cuan flexibles
serán las políticas de impuestos.

Asombra que en los lineamientos no se analice más cuidadosamente lo
relacionado con la contratación de fuerza de trabajo, las preguntas
sobre cómo se asociarán los contratados para defender sus intereses o si
se implementarán leyes que rijan la relación de los empleados con sus
patrones, adolecen de respuestas.

Aún queda pendiente el tema del derecho a huelga, si esta no es
utilizada por los trabajadores para demandar mejores condiciones de
trabajo, aumento de salario y contra los despidos, serán fáciles
víctimas de las nuevas empresas o de dueños de negocios privados.

En cuanto a la gestión económica hay lineamientos que hablan de la
progresiva liquidación de las plantillas infladas y de empresas no
rentables, lo que constituye una falta de consideración con los
trabajadores que no fueron los que crearon subempleo a lo largo de estos
años y que quedarán desempleados y obligados a buscar trabajo en el
sector privado sin una adecuada compensación monetaria por el trabajo
realizado hasta el momento.

Los lineamientos 31 y 32 aclaran que se reducirán al mínimo las unidades
presupuestadas y que no se crearán nuevas para la producción de bienes y
servicios. A partir de esto cabe preguntarse qué hará el Estado con los
beneficios que se obtendrán de los pactos con el capital extranjero y de
la industria del turismo si no pretende la creación de nuevos empleos
estatales.

Según los lineamientos y la finalizada Asamblea del Poder Popular los
salarios no dependerán solamente del reordenamiento laboral sino de
otros tres factores:

que el Estado no tenga que seguir realizando funciones que no le
corresponden
la eliminación de las gratuidades y subsidios
y el aumento de la productividad.

De lo que se puede deducir con facilidad que en los próximos años aún no
se percibirá un notorio aumento del salario.

Aunque en el lineamiento 143 se justifica la reducción de gastos en la
esfera social para poder invertir en la salud, la educación, la cultura
y el deporte, puntos posteriores nos hacen advertir una evidente
contradicción:

Se habla de graduar más técnicos medios y obreros calificados,
haciéndonos leer de trasfondo la disminución del número de plazas para
las carreras universitarias. En el número 156 se habla de consolidar el
método clínico en la salud para así racionalizar el uso de medios
tecnológicos para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y, sobre
la cultura, se pretende evaluar todas las actividades que puedan pasar
del sector presupuestado al privado y empresarial.

La seguridad social queda mal parada con los lineamientos: la
eliminación de la libreta de abastecimiento y el cierre de los comedores
obreros serán un duro golpe para miles de familias con bajos ingresos
que no aumentarán de manera inmediata y la asistencia social será solo
para las personas que cumplan los dos requisitos de no poder trabajar y
no tener familia.

La construcción de las viviendas también recaerá en lo adelante sobre el
esfuerzo propio y con la menor intervención de los recursos del Estado y
el gasto de agua se cobrará sin subsidio.

Aunque los lineamientos por si solo significan un duro golpe para la
economía y la estabilidad de no pocos hogares de la Isla, donde los
despidos serán recrudecidos por la no creación de empleos estatales y la
reducción del presupuesto del Estado para el beneficio social, la
connotación subjetiva que traen los mismos puede ser aún más perturbadora.

Se pretende que comencemos a ver las desigualdades como un fenómeno
natural y que justifiquemos la existencia de personas de bajos ingresos
como algo normal y que debe existir. También que confiemos en una
burocracia que lo que ha demostrado en las relaciones con el capital
extranjero es mala administración y corrupción.

Si lo que se procura es la construcción del socialismo en Cuba, debemos
ver las desigualdades como un mal que queramos erradicar, como un
período de transición. Por otro lado, se debe aspirar a una mejor
organización del pueblo, donde este deje de cumplir el papel de
ratificador de lineamientos ideados por las élites y se convierta en
controlador del aparato estatal, en la administración y la economía.

De otra manera, a Cuba solo le aguarda la restauración del capitalismo.

[1] Discurso pronunciado por el general de Ejército Raúl Castro Ruz,
presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el Séptimo
Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea
Nacional del Poder Popular, el 1 de agosto de 2011, HavanaTimes 2 de
agosto de 2011."

http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/la-asamblea-nacional-del-poder-popular-ratifica-el-golpe-a-los-cubanos-de-a-pie-267108

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