Cuba Derechos Humanos

El contador de cuentos

El contador de cuentos
Jueves, 11 de Agosto de 2011 11:04
Paulino Alfonso Estévez

Lawton, La Habana, 11 de agosto de 2011, (PD) En los años 90, pasó por
la TV cubana una excelente serie llamada El Contador de Cuentos, la que
veía sin falta. En ella pensé cuando el lunes primero de agosto lo vi a
usted dirigirse al monocorde coro que Ud se empeña en llamar Parlamento
para informar acerca de los resultados económicos del primer semestre
del año en curso

En aras de no aburrir a los lectores, me remitiré en síntesis a comentar
lo que creo ha representado una más de las operaciones cosméticas que Ud
aplica infructuosamente al Frankestein que le dejó para su pesar su
hermano mayor.

Después de un preámbulo legalista donde habló del nuevo artilugio que
convertirá en ¿realidad? todos los acuerdos y modificaciones aprobadas
en el VI Congreso (que ya envejece) y algunos cambios administrativos en
las dos nuevas provincias, que según Ud espera, se traducirán en más
comida para la población, comenzó con el informe.

En este anunció que la economía castrista en este periodo crece 1.9%,
aunque inmediatamente explicó que aún persisten incumplimientos en la
agricultura, la industria alimentaria, la producción de materiales para
la construcción y el transporte.

A pesar de estos sempiternos incumplimientos, enumeró como mejoras la
eficiencia energética, el crecimiento de la producción petrolera (¿?) y
del gas acompañante. También anunció con alegría que se había detenido
el deterioro de la industria azucarera e informó acerca de un ligero
aumento en el arribo de turistas (léase, cubanos residentes en el
exterior que vienen a visitar a sus familiares).

En el sector financiero, para calmar la estampida de firmas extranjeras,
anunció que gracias a la última renegociación de la deuda eterna,
Castrolandia podría suprimir para fin de año el corralito impuesto a las
utilidades de estas firmas y sentenció con ceño adusto que se persistía
en recuperar la credibilidad financiera de Castrolandia.

Después retomó las ya explicadas funciones de la llamada Comisión en una
disertación a mi juicio innecesaria, ya que en ese mismo foro, el
vicepresidente Murillo había explicado lo mismo ampliamente.

Como zanahoria atada al palo, dejó entrever que se aumentaría la oferta
de productos hasta ahora no permitidos a la población y lo más
preocupante a mi criterio, la nueva Ley Tributaria, que todos esperan
con suspicacia, pero de la que astutamente no adelantó nada.

A posteriori y al parecer con el ánimo de emocionar al aburrido coro que
lo escuchaba, contó con verdadero histrionismo un banal incidente sobre
una injusticia cometida con una militante del partido, nada más y nada
menos, que por motivos ¡religiosos! Al término de la admonición, en
forma sentenciosa y emotiva, dijo y cito: "¡Yo no fui al Moncada para
eso!" Y después otra exclamación aun más rotunda y mendaz: "todos los
cubanos somos iguales ante la ley".

Para terminar de forma espectacular, se refirió extensamente a los
análisis tendientes a mejorar la política migratoria. Sólo volvió a
introducir datos reiterados por su anciano hermano sobre el daño que la"
injusta" Ley de Ajuste Cubano, hace aun al castrismo (no al pueblo).
Como su hermano, volvió a referirse al éxodo de hace 45 años de más de
3,000 médicos, quienes libremente optaron por no prestarse al show que
se presagiaba y marcharon al exilio incluso a sabiendas de que no
podrían ejercer su humana profesión.

A este nuevo intento de querer modificar las leyes de otro país, dejó
entrever que se estudian los pasos para mejorar la política migratoria
cubana pero a su vez, evitar la fuga de cerebros mediante -y cito:
"contramedidas razonables para preservar el capital humano".

Casi al concluir, envió un saludo a su patrón Hugo Chávez deseándole una
pronta recuperación de su "enfermedad" y como de costumbre pidió la
libertad para los cincos agentes presos en los EE.UU. Hasta aquí el
análisis de lo dicho por Ud. Sr. Modesto. Ahora, como acostumbro, mis
preguntas sobre el discurso.

¿Qué repercusión puede tener la creación de una comisión burocrática
sobre el aumento de la oferta alimentaria a la población?

¿Por qué no incluye en este triunfalista informe los ingresos del casi
billón de dólares que representan para Ud las remesas enviadas por esos
traidores que se encuentran en el extranjero?

¿A que llama recuperación de la industria azucarera? ¿A producir el 30%
de lo que durante medio siglo se producía en tres meses de zafra, sin
usar una línea para mencionarlo en los periódicos de entonces?

¿Por casualidad, Ud se refería con eso del "aumento de la producción
petrolera" al aumento en la reexportación del 45% de los 115,000
barriles diarios que recibe de Chávez, a cambio de la entrega cada vez
más creciente de especialistas para cumplir las promesas que este hace
al pueblo venezolano con fines electorales?

Por último y no por menos, le propongo la mejor contramedida para evitar
la fuga de cerebros. En vez de pagarle 60 dólares mensuales a cada
médico cubano en Venezuela, págueles los 5,500 mensuales que Ud. recibe
del patrón venezolano por sus servicios. Hágame caso, déjele a Marino
los discursos como hizo con Machado Ventura el pasado 26 de julio y
dedíquese a recibir visitantes. Eso sería mejor para todos,

paulino.alfonso@yahoo.com

http://www.primaveradigital.org/primavera/economia/51-economia/2016-el-contador-de-cuentos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Calendario
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for new servers. Thank you.
Buscar en sitios: