Cuba Derechos Humanos

Declaración de Principios: Los que nacimos sin horizonte

Declaración de Principios: Los que nacimos sin horizonte

Última actualización Thursday, 18 August 2011

El escritor Angel Santiesteban está inmerso en un tormentoso proceso
judicial que trata de hacerle pagar sus disidencias políticas con 15
años de cárcel por presuntos delitos de violación, robo e intento de
asesinato.

Los procedimientos policiales no pueden ser más burdos. Se ha utilizado
a su ex mujer para fabricarle un delito común. La fiscalía iba a
presentar un testigo con trastornos mentales, quien finalmente admitió
en un video que fue objeto de soborno para declarar contra el escritor.

De todas formas, el juicio parece inminente ante el Tribunal Provincial
de La Habana y para él no queda otra alternativa que apelar a la palabra
y desbrozar el camino de la solidaridad en estos momentos aciagos.

El escritor. de 44 años, una de las más prominentes voces de la
literatura cubana actual. El cuento de México. En 1995 ganó el Premio de
Cuento de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por su libro
Sueño de un día de verano, un conmovedor acercamiento a la guerra de
Angola y que no fue publicado hasta 1998. En el 2001 obtuvo el Premio
Alejo Carpentier con el volumen de relatos Los hijos que nadie quiso. En
el 2006 su libro de cuentos Dichosos los que lloran se agenció el premio
Casa de las Américas.

Santiesteban ha enviado a CaféFuerte este testimonio desgarrador y
desesperado sobre su calvario habanero por hacer valer sus derechos sin
renunciar a un espacio de libertad dentro de la isla.

DECLARACION DE PRINCIPIOS; LOS QUE NACIMOS SIN HORIZONTE

Por ÁNGEL SANTIESTEBAN

Fuimos una generación que al nacer nos vendaron los ojos para dictarnos
la manera en que debíamos razonar y aplazar los sueños, porque nos
aseguraron que la luz cegaba. Las madres soportaron la injusticia por
temor y protegernos, porque sabían que lo peor aún estaba por sucedernos.

Luego, al principio, por necesidad o intuición, buscamos los destellos
ínfimos que se filtraban por las hendijas en los bordes de la venda. Y
era definitivamente bello. Llegamos a la convicción de que seríamos
ciegos felices. Hasta que apartamos la venda. A partir de entonces ya no
podemos vivir sin el fulgor de los iluminados. El Blog Los hijos que
nadie quiso, en lo particular, es el espacio urgente para compartir el
libre pensamiento, algo desconocido y vedado en mi país desde hace
varias generaciones.

Desde que emprendí mi camino con el blog, he sentido la irradiación de
libertad que desconocía. Y una vez que se prueba ya no puede faltar, es
imprescindible como el oxígeno mismo. A partir de entonces mi vida
espiritual se multiplica, pero la Policía Política de mi país, al no
poder alcanzar lo etéreo y censurar el pensamiento, se ocupa de que el
cuerpo pague la osadía. La materia es el rehén del proceso político
cubano. Y a dos meses de iniciado el blog fui asaltado por tres hombres
que me amenazaban: "no convenirme hacerme el contrarrevolucionario", con
el resultado de una fractura en el brazo. Esa tortura inicial se conoce
con la frase: "enseñar los instrumentos", que no lleva otro fin que
atemorizar, aterrar y prevenir el sufrimiento que aguardan las futuras
horas de existencia. De inmediato se me suprimió el correo electrónico
asignado por el Ministerio de Cultura. Se impidió mi publicación y
participación en eventos culturales. Respondieron a mis post en blogs
oficiales, funcionarios, periodistas sin decoro, escritores y críticos
oportunistas, por cierto, los de escaso talento.

No habrá forma de doblegarme

Entonces la Seguridad del Estado comprendió que sus presiones no habían
surtido efecto, que no los tenía en cuenta y de cierta manera, los
mantenía en el descrédito; por lo que idearon manipular a una ex pareja,
de invención maquiavélica y han creado una serie de denuncias, por lo
cuales, sin tener el más mínimo elemento que me relacione con los
supuestos hechos fantasiosos, estoy siendo procesado con una petición
que de la suma total de 54 años de cárcel, la Fiscalía hace una conjunta
y expide una petición de 15 años de privación de libertad.

Desde hace más de dos años espero impacientemente, doy el tiempo para
que el Gobierno, la Seguridad del Estado, la Policía Nacional
Revolucionaria y la Fiscalía de la República recapaciten que no habrá
forma de hacerme doblegar y callar mi aliento de libre expresión; a
pesar de sentirme aterrado de vergonzantes acusaciones.

Siete meses después de comenzado el proceso legal, prácticamente
ignorado por los investigadores al reconocer que las investigaciones no
tenía ningún basamento lógico dada la personalidad y la manera de
conducirse de la calumniadora, tomó participación la Dirección General
de la Policía, a través de una oficial que se hubo de presentar en el
momento de la entrevista, sospechosamente, justo después de recibir una
invitación para el Festival de la Palabra en Puerto Rico, fui obligado a
firmar una fianza de 1,000 pesos, lo que por ende, me imposibilitaba
legalmente mi participación en dicho festival literario.

Estas Instituciones Gubernamentales, viendo mi postura firme, a pesar de
sus esfuerzos y torturas, físicas (la fractura del brazo) y psíquicas, y
a partir que publicara varios post sobre la manera que intentaron hace
años construirme como miembro de la Seguridad del Estado, han decidido
forzar, intensificar y apurar el proceso infame que mantienen sobre mi
persona, en su intento de que calle o pague la osadía de revelarme
contra el silencio que ellos imponen.

Privado de ver a mi hijo

Como comienzo de la tortura psicológica, se me impuso una orden de
"alejamiento de la supuesta víctima", pero el objetivo real ha sido
evitar mis relaciones filiares con mi hijo de 12 años, por lo que he
sido privado, por espacio de dos años, a todo contacto con él. De esa
manera enferma también, mi hijo ha sido alejado de su media hermana, los
que hasta ese momento, mantenían una relación afectivamente intensa.
Desde entonces ni siquiera ha ocurrido una llamada telefónica.

El pasado 4 de agosto, mi abogada, Lic. Lourdes Azúa, fue atemorizada al
intentar involucrarla en el proceso investigativo contra mi persona. El
Capitán Amauri (de educación semianalfabeta), de manera irrespetuosa y
de subestimación, me hizo preguntas capciosas delante de la Licenciada,
donde ponía en entredicho la ética profesional de la Letrada que se ha
mantenido en su profesión por más de cuarenta años. Mi representante de
inmediato hizo llegar una carta a la Directora de su Bufete Colectivo, y
a la Dirección Nacional de Justicia, para que tuvieran conocimiento de
lo que pudiera ser, el comienzo de hostigamiento a su persona por
cumplir con su deber.

Después de abandonar la estación policial, estuve deprimido por espacio
de veinte horas, pero finalmente, en horas de la madrugada toqué puertas
donde me abrieron sus corazones y aconsejaron, ayudaron a levantar el
espíritu optimista que generalmente poseo. También pensé que tener el
ánimo recaído les haría más fácil su trabajo de verdugo. Quizá hasta
brinden por mi mala suerte.

Sin la más mínima intención de convertirme en mártir, tengo la certeza
de que la misión que traje ya pude haberla cumplido. Tengo dos hijos.
Escribí varios libros. Sembré un árbol en la Demajagua, a unos metros de
la campana redentora. Y he cumplido a cabalidad con Dios, con la raza
humana, la Institución Masónica a la que pertenezco por casi 25 años. A
continuación sería repetirme, porque mis sueños personales no abarcan
mucho más, salvo ver mi país con todas las libertades que están
adheridas al ciudadano.

A pesar del miedo

Por lo que quiero asegurar que mientras posea fuerza en mi cuerpo,
continuaré expresando mis sentimientos a través de la palabra escrita,
con la literatura y el blog de Los hijos que nadie quiso. No aceptaré
intimidaciones, actos vandálicos, o procesos burdos aunque atenten
contra lo más preciado: los sentimientos y el decoro. Soportaré hasta lo
indecible para no ser doblegado y continuar expresando mis ideas,
criterios y posiciones de principios.

No importa que me encarcelen, vejen, humillen, desmoralicen,
avergüencen, palabras que quizá sean sinónimos pero me han enseñado el
sentido más profundo y etimológico de cada palabra y lo que las
diferencia. A pesar del miedo, del sufrimiento a mi familia y amigos,
soy feliz porque creo estar cumpliendo con el ideario martiano, con la
irrenunciable labor de alcanzar para todos la luz prometida del Partido
Revolucionario Cubano que fuera, entre otros, fundado por José Martí.

Si llegara el momento les aseguro que iré orgulloso a prisión. Y allí
permaneceré el espacio que dure mi cuerpo en ayuno. No deseo que me
recuerden. No haré nada que lo amerite. Otros ya lo han hecho y son
insuperables. Con seguridad plena, estoy convencido que después de mí,
vendrán los que con hidalguía sabrán conquistar los sueños de los que ya
no estaremos, lo que agradezco de antemano.

También reconozco infinitamente el apoyo de todos y cada una de las
personas que han respondido al llamado de la Justicia, porque preferiría
no estar que aceptar continuar con la venda y la mordaza, parafraseado
al Apóstol, viendo un Amo en mi Patria.

En lo que respecta a mí, si humildemente pudiera hacer una petición,
sería que Dios y Martí no me abandonen nunca.

En La Habana, a los 17 días del mes de agosto de 2011

http://cafefuerte.com/2011/08/18/declaracion-de-principios-los-que-nacimos-sin-horizonte/

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